lunes, 1 de junio de 2009

Ritual



Imagen: Regnskog

Suenan los tambores. La tribu TundeKh’e sabe que eso sólo puede significar una cosa. Guerra. Presas de un ansia antigua, parten quienes combatirán en esta lucha a muerte. Se despiden de sus hijos y así, caminan entre la espesa selva, con los cinco sentidos puestos en ser fiera y no presa.

El cuerno ceremonial se hizo oír en la zona KunteTh’o. Era tiempo de enfrentarse hasta perder toda la sangre. Salieron bajo la luz de la luna, pisando los caminos mil veces recorridos, con el mismo fin, el mismo propósito. Pelea, muerte, gritos, choque.

Y en este combate carnal, ambas tribus se entrelazaban, se mezclaban en una masa de sudores y gemidos. Las voraces TundeKh’e, los salvajes KunteTh’o, tratando de engendrar nuevos guerreros que repitan el rito.

2 comentarios:

jose rasero b. dijo...

Metafórico e intrigante microcuento. ¿Hay buenos y malos?, ¿el amor es una guerra? Muy bueno.
Besos en recuperación

Oriana P. S. dijo...

José.

El amor siempre será una guerra y la guerra siempre tendrá su dosis de amor.

Gracias por pasar siempre por acá.

Besos sanadores.